En las zonas de temporal del municipio de Choix, la determinación de las familias campesinas se ha convertido en el principal motor económico para hacer frente a las variaciones del clima y la sequía.
El cultivo de ajonjolí se ha consolidado como una alternativa indispensable para cientos de pequeños productores. Gracias a su resistencia a condiciones de baja humedad, este grano representa una fuente vital de ingresos para comunidades como San Javier, Picachos y Agua Caliente Grande.
Organizados en cooperativas familiares, los agricultores no solo trabajan en la cosecha, sino también en el agregado de valor mediante el tostado, la extracción de aceite y la elaboración de dulces tradicionales. Este esfuerzo colectivo busca abrir canales directos de comercialización en los mercados urbanos de Los Mochis y Culiacán, evitando intermediarios.
La historia de los ajonjoleros de Choix es testimonio del espíritu resiliente que caracteriza al norte sinaloense: campesinos que, ante las adversidades del entorno, transforman la tierra serrana en una oportunidad de desarrollo digno para sus familias.