En las comunidades de Capomos, Mochicahui y la cabecera municipal de El Fuerte, el arte de transformar insumos naturales en piezas de alto valor cultural sigue siendo el sustento y orgullo de decenas de familias artesanas de la región.
Desde sombreros, cestos y petates elaborados con fibra de palma, hasta piezas de alfarería moldeadas en barro nativo, los creadores fortenses preservan técnicas ancestrales transmitidas de padres a hijos. Cada pieza requiere de horas de dedicación manual, reflejando el conocimiento profundo de los materiales y los diseños tradicionales de la cuenca del río Fuerte.
Además de su valor artístico, la actividad artesanal representa una alternativa económica fundamental para las comunidades rurales, impulsada de forma directa por el flujo turístico que arriba diariamente al Pueblo Mágico.
Los visitantes que recorren las plazas y talleres locales no solo adquieren un recuerdo auténtico, sino que contribuyen directamente a la preservación del patrimonio vivo de Sinaloa y al reconocimiento del talento regional.

